Por Carolina Vergara Espinoza.
Desde principios del 2003, el conflicto en la región de Darfur, Sudán, ha costado la vida de más de 200.000 personas y el desplazamiento de 2.5 millones de civiles, que se encuentran repartidos en más de 350 campos de refugiados, preferentemente en el país vecino, Chad. La mayoría de los países del mundo han sido testigos de las atrocidades que ocurren en esta región: muerte, violaciones a mujeres, hambruna y desplazamientos. El conflicto ha sido considerado como genocidio por parte del gobierno de Estados Unidos y los medios de comunicación.
El conflicto en Darfur, se ha convertido en una amenaza para la paz y la seguridad, principalmente por las sucesivas violaciones a los derechos humanos.
Las implicaciones de este enfrentamiento tiene sus raíces en: conflictos internos-sudanesas y razones externas. Sin embargo, los reportes de los ataques de los soldados del gobierno sudanés y su milicia cercana, conocida como los Janjaweed, ha dejado ver la estrategia del gobierno que consistía en asaltos sistemáticos contra civiles de los grupos étnicos, principalmente los grupos Fur, Zaghawa y Masaalit. La palabra genocidio comienza a instaurarse cuando la respuesta de miles de civiles de la región, que han visto como sus casas son zaqueadas y los pueblos son consumidos por el fuego, se debe a su color de piel negro. Ellos creen que el gobierno del presidente, Omar Al-Bashir quiere otorgar sus tierras a los Janjaweed, que son como él, es decir árabes. Las personas que son parte de la región de Darfur, son musulmanes igual que los Janjaweed. Sin embargo, cultural y étnicamente mantienen su identidad Africana, de la que están orgullosos. Por otra parte, tienden a ser más asentados que los nómadas Janjaweed. Sin duda, el racismo juega un papel importante en el apoyo de Al-Bashir a ésta milicia, ya que para ellos los negros serían inferiores.
En respuesta del creciente activismo en todo el mundo, las Naciones Unidas y muchos países han incrementado su interés diplomático en Darfur. Los múltiples acuerdos y resoluciones por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ho ha logrado sentar las bases para que el Tratado de Paz de Darfur se cumpla, principalmente por la oposición de Sudán.
Las implicaciones geopolíticas por parte de los actores principales en este conflicto: Sudán, la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Unión Africana (UA), Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, la Unión Europea (UE), la Liga Árabe, China y de Organizaciones no gubernamentales (ONG), demuestran que el conflicto de Darfur, "constituye un reto humanitario de proporciones ingentes, pero que también una prueba decisiva para el proyecto de un nuevo Sudán más equilibrado política, económica y culturalmente. Igualmente, Darfur constituye una pieza clave en el equilibrio geoestratégico de varias líneas de conflicto tanto africanas (mundo árabe y mundo negro) como universales (competición entre Occidente el mundo árabe-mundo árabe-musulmán y China por zonas de influencia y suministros de energía)". 1
1 RUIZ, Miguel. Implicaciones geopolíticas del conflicto de Darfur. ARI N°141/2004.
Photo: US AID
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